Se complicó la situación procesal de los cinco taxistas. El fiscal de Instrucción Nº 6, Facundo Barros Jorrat, avanzó con una serie de medidas: los pasó a calidad de detenidos, los imputará y los indagará.
De acuerdo con la información a la que accedió El Ancasti, ayer Vilmeti (33), Navarro (34), Canata (34), Salguero (47) y Gualquifil (36) quedaron en calidad de detenidos. Durante las primeras horas estuvieron arrestados en averiguación del hecho.
También se supo que el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) los acusará este lunes a los cinco por el delito de “robo agravado por ser cometido en poblado y en banda”.
Los hombres serán indagados hoy en el edificio de Fiscalía General. En la oportunidad, podrán mencionar su versión de los hechos, aunque tienen la posibilidad de optar por el silencio. Según la información a la que accedió este diario, algunos de los taxistas cuentan con abogados particulares y otros son asistidos por defensores oficiales.
Los taxistas están sospechados de haber golpeado y robado a Alejandro Borgogno el último viernes en la zona oeste de la ciudad Capital. La víctima del suceso había denunciado el robo de un reloj.
El último domingo, se conoció el relato de lo ocurrido a través de las palabras de Borgogno.
“Fui a colaborar con unos amigos porque les estaban quitando los autos y lo único que hice fue dirigirme desde la plaza del barrio Los Pinos, por la calle Río del Valle, a atajar a los otros Uber (para) que no entren a la emboscada porque los estaban emboscando a todos. Y los que estaban emboscando con celulares eran taxistas y remiseros. Eran alrededor de seis o siete. Estaban pidiendo viajes truchos a diferentes lugares, que la mayoría eran al aeropuerto porque eran viajes de 7 mil pesos”, indicó Borgogno.
Luego, mencionó que vio y escuchó en un grupo de comunicación con los otros choferes de Uber que “uno pedía ayuda porque le estaban rompiendo los vidrios y le estaban pateando las puertas porque se estaba queriendo escapar. Fui a dar una mano a un amigo y cuando llego estaba todo el operativo de Tránsito”.
En este contexto, Borgogno recordó que un compañero de Uber le gritó “cuidado que vienen más”. De acuerdo con las declaraciones de Alejandro, esas mismas personas que estaban arribando a la zona “eran los mismos que estaban en la plaza (del barrio Los Pinos), que habían dado vuelta toda la plaza en un auto color blanco. Cuando giro, veo que eran cuatro que venían corriendo. Y uno bien vestido, de anteojos, era el que los dirigía”.
En esa instancia, Borgogno fue atacado. “Uno (vestido) de rojo que me estaba increpando me pone el pie, me empuja para que no me escape y ya llegaron los otros. En eso que me iba trastabillando, me quería levantar, me seguían (golpeando) a patadas, piñas, todo. Sinceramente, pensé en el chico que era rugbier (por Fernando Báez Sosa). La impotencia que te da… porque vos te querés defender y no podés, estás completamente indefenso”, describió.