Víctima de la política exterior

La eventual candidatura de Rafael Grossi a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas para el período que se abrirá en 2027 plantea una paradoja: mientras el gobierno de Javier Milei sostiene formalmente su postulación, sus decisiones en política exterior y en materia de desarrollo estratégico minan, en los hechos, las condiciones necesarias para que esa candidatura prospere.

En el ámbito de la diplomacia internacional, las candidaturas no se definen únicamente por el mérito individual, que en el caso de Grossi es indiscutible, sino por la capacidad del Estado que las impulsa a construir consensos amplios y sostenidos. Y si hay algo de lo que la actual política exterior argentina carece es precisamente de esa capacidad.