Se trata de Graciela Barrionuevo, quien tiene un hijo en común con el enjuiciado. Hoy, el veredicto del jurado.
Hoy finalizará el juicio por jurados en contra de Dardo “Peque” Condorí por el homicidio de Raymundo “Gringo” Barrionuevo. El jurado popular tendrá que decidir si Condorí es culpable o no culpable. Si lo declaran culpable por el delito por el cual está acusado, recibirá una pena de prisión perpetua. Si lo declaran no culpable, recuperará la libertad. Ayer se realizó la tercera jornada del debate popular en la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial, ubicada sobre avenida Colón 200, en la ciudad Capital.
De acuerdo con la información a la que accedió El Ancasti, declararon varios testigos, entre ellos familiares de la víctima, del imputado y peritos. Uno de los testimonios destacados fue el de Graciela Barrionuevo. Ella es hija de Raymundo y pareja de Condorí, con quien tiene un hijo en común. Ante el jurado popular manifestó que ella pretende que se haga justicia por el asesinato de su padre. También indicó que ella no encubriría a Condorí por tener un hijo en común. Según Graciela, el hombre que aparece en el video en las cercanías de la casa de Raymundo el día del crimen no es Condorí.

Además, resaltó que era habitual que “Peque” desapareciera por varios días puesto que le encanta salir a tomar bebidas. Ella dijo que sufrió hechos de violencia de género por parte de Condorí. Para dar su declaración, Graciela solicitó que sus familiares sean retirados de la sala de audiencias de la OGA y se hizo lugar a su pedido. Al finalizar su relato ante el jurado, ya en las afueras de la OGA, sufrió una descompensación. Otra de las testigos relevantes de la jornada fue una perito genetista del Laboratorio Satélite Forense. La especialista se refirió a la pericia genética de ADN que se realizó en la investigación.
En la oportunidad, la perito reiteró que no se encontró ADN de Condorí en las uñas de la víctima ni en un guante de látex que habría usado el homicida. Y señaló que había mucha sangre en la escena del crimen. Una nieta de Raymundo reconoció a Condorí en el video. Y un amigo de Condorí mencionó que estuvo con el imputado en Balcozna, Paclín, tras haberse consumado el asesinato. Según explicó, compartieron un asado e hicieron una “vaquita” entre los presentes para afrontar los gastos, anduvieron por el río y lo vio “normal” a Condorí.
Finalmente, la jueza directora, Daniela Barrionuevo, no hizo lugar a la declaración del fiscal General, Alejandro Gober, como testigo en el debate. La querella y la Fiscalía habían solicitado que sea citado a declarar como testigo. Barrionuevo no lo permitió puesto que Gober no fue ofrecido como testigo por las partes en las audiencias preliminares a la realización del juicio.
Fin
Este viernes será el último día del juicio. Está previsto que hoy declaren policías que tomaron intervención en el caso. Luego, será el momento de los alegatos finales de la Fiscalía, de la querella y de la defensa, de las instrucciones finales, y de la deliberación y veredicto del jurado popular. Se estima que el jurado podría comenzar a deliberar a las 14, aproximadamente.
Hecho
En la causa, Condorí está imputado por el delito de “homicidio calificado por ser cometido con ensañamiento y por criminis causae en calidad de coautor”. El crimen ocurrió el 15 de enero de 2023. Ese día, Barrionuevo fue víctima de un ataque salvaje, que incluyó puñaladas y golpes, y también el robo de unos 25 mil pesos. Según el decreto de determinación del hecho de la Fiscalía, Barrionuevo fue sometido a un “padecimiento físico inusualmente cruel”, presuntamente por parte de Condorí y otro sujeto que no fue alcanzado por la investigación.
El “Gringo” fue torturado hasta morir. Luego, le sustrajeron el dinero. Para la Fiscalía, ese día a las 7.29, aproximadamente, Condorí arribó a la casa de Raymundo, ubicada en avenida Misiones al Nº 1442 de la ciudad Capital. De acuerdo con el relato del suceso del Ministerio Público Fiscal (MPF), “Peque” ingresó a la vivienda por la puerta de rejas delantera, “sin ejercer fuerza en las cosas, aprovechando la situación de familiaridad con Barrionuevo, quien le permitió entrar”. Luego, “estando ya en el interior, Condorí facilitó el ingreso por una entrada interna a un sujeto no habido por la investigación.
Y con el claro fin de dar muerte a Raymundo Barrionuevo, para preparar o facilitar el robo en su domicilio, y procurar la impunidad para sí, ya que era familiar de éste y podría delatarlo con posterioridad, de manera deliberada e inusualmente cruel, ocasionando un padecimiento físico que profundizare su dolor, Condorí y el individuo no habido por la pesquisa procedieron a aplicarle golpes en su cuerpo, con sus miembros superiores e inferiores, y/o algún elemento no habido por la instrucción, y/o algún elemento punzocortante, que le ocasionaron las lesiones y su posterior muerte”.
Tras el hecho de sangre, ambos procedieron “a buscar en todas las dependencias y mobiliarios del domicilio elementos de valor, logrando apoderarse ilegítimamente de al menos la suma de 25 mil pesos para luego, siendo las 8.37 aproximadamente del mismo día, retirarse ambos del inmueble con el botín en su poder”.
Pleno
El 17 de octubre de este año, El Ancasti dio a conocer que Condorí rechazó un juicio abreviado que le propusieron desde la Fiscalía. El acuerdo consistía en que él tenía que hacerse cargo del asesinato de Barrionuevo. Y por esto iba a recibir una pena de entre ocho y diez años de prisión.
Este acuerdo lo acercaba a la posibilidad de recuperar la libertad luego de cumplir algunos años en prisión, teniendo en cuenta que está preso de manera preventiva desde el 25 de enero de 2023. La respuesta de “Peque” fue un no. Y con su decisión se jugará a todo o nada en el juicio por jurados. En ese debate, Condorí estará ante dos escenarios: que lo declaren no culpable y pueda recuperar la libertad; o que lo declaren culpable y reciba una pena de prisión perpetua. Si aceptaba el abreviado, iba a ser condenado con una calificación legal más leve