La Supercopa Argentina tiene nuevo dueño y se trata de River Plate. En una vibrante final ante Estudiantes, el Millonario arrancó perdiendo prácticamente desde el vestuario, pero dio vuelta el resultado gracias al gol en contra de Zaid Romero y un verdadero bombazo de Rodrigo Aliendro y gritó otra vez campeón en Córdoba con el 2-1 final.
El encuentro comenzó cuesta arriba para el equipo de Martín Demichelis ya que, a los tres minutos de iniciado el partido, Javier Correa sorprendió a la defensa del Millonario con un cabezazo que significó el 1-0, gracias a un gran centro de Edwin Cetré.
El conjunto de Núñez pareció sentir el golpe, pero aún así contó con varias chances de encontrar el empate, aún sin claridad. Primero, con un cabezazo de Paulo Díaz que exigió al arquero del Pincha, Matías Mansilla. Después, con un tremendo remate de Miguel Ángel Borja que Mansilla contuvo sin dar rebote y de manera excepcional.
Por el lado del equipo platense, Cetré era una preocupación constante, pero la falta de claridad también era un síntoma en el equipo de Eduardo Domínguez. Así, las cosas se fueron 1-0 al descanso.
En el complemento, las jugadas de riesgo fueron prácticamente todas de River. Sin embargo, Mansilla seguía firme y parecía imbatible para los atacantes del Millonario. Para colmo, si no era el arquero del Pincha el que evitaba los goles, la falta de puntería de los delanteros tampoco ayudaba. Así, el 1-0 seguía en el marcador y los de Domínguez acariciaban el título.