El primer ministro australiano, Anthony Albanese, afirmó que el transeúnte “arriesgó su vida” al desarmar a uno de los agresores durante el atentado.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, elogió este lunes a Ahmed al Ahmed, el residente de Sidney que redujo a uno de los dos atacantes que este domingo mataron a tiros al menos a 15 personas en la playa de Bondi, durante la festividad judía de Hanukkah. “Lo que vemos es a los australianos uniéndose”, afirmó Albanese al referirse a Ahmed, del que destacó que “le quitó el arma al agresor arriesgando su propia vida y sufrió graves lesiones como consecuencia de ello”.
También alabó a Ahmed el primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, quien lo describió como un “auténtico héroe”, tras arriesgar su vida y lograr arrebatar el arma a uno de los asaltantes. Incluso el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió el acto, calificando a Ahmed como una “persona valiente” por quien siente un “gran respeto”.
Ahmed al Ahmed, padre de dos hijos y vendedor de frutas en Sutherland, Sidney, permanece ingresado en el hospital, donde fue operado de las heridas de bala que presenta en el brazo y la mano. Nacido en Siria, en la aldea de al Nayrab, provincia de Idlib en el noroeste del país, Ahmed se mudó a Australia en 2006. Ahora ciudadano australiano, también estuvo separado de sus padres durante estos 19 años. Se habían reencontrado hace pocos meses.
El hombre de 43 años fue identificado por sus familiares, después de que circulara en redes sociales y medios de comunicación un video donde se ve a un varón agachado detrás de un coche antes de abalanzarse sobre la espalda del atacante, forcejear con él y arrebatarle el arma.
“Él vio que estaban muriendo y que las personas perdían la vida, y cuando el atacante se quedó sin munición, Ahmed le quitó el arma, pero lo hirieron”, relataron los padres de Ahmed, Malakeh Hasan y Mohamed Fateh al Ahmed, a la cadena Australian Broadcasting Corporation en una entrevista. Las balas “impactaron entre cuatro y cinco veces en su hombro, con varias balas aún alojadas en su interior”, agregaron.
En una entrevista con el canal de televisión de Qatar Al Araby TV, Mustafa al Asaad enfatizó que su primo intervino para detener al atacante “por motivos humanitarios”, actuando instintivamente tras ver a las personas atacadas. Mientras Ahmed batalla con sus heridas en el hospital, sus padres pidieron “a Dios que lo salve”.
Ahmed “habría hecho cualquier cosa para proteger a cualquiera, sin importar su origen o fe”, agregaron los padres. “Cuando hizo lo que hizo, no pensaba en el origen de las personas que salvaba, de las personas que morían en la calle”, completó el padre de Ahmed. Él “no discrimina entre una nacionalidad y otra. Especialmente aquí en Australia, no hay diferencia entre un ciudadano y otro”, insistieron.