Además, advirtió que las mediciones del INDEC están desactualizadas y no reflejan el peso real de las tarifas en los hogares catamarqueños.
El referente de la Pastoral Social de Catamarca, Luis Segura, cuestionó los últimos datos de pobreza difundidos por el INDEC y advirtió que, aunque reflejan una leve mejora, “la realidad la da el bolsillo” de la gente.
Durante una entrevista en el programa Mañana Central de Ancasti Streaming, Segura sostuvo que existe una desconexión entre las estadísticas oficiales y la situación cotidiana de los hogares. “Se nota en la estadística que hay una mejora, pero el problema está en el poder adquisitivo de la gente”, afirmó.
El referente explicó que uno de los principales problemas radica en la metodología de medición. Según indicó, se utilizan parámetros de consumo desactualizados, basados en esquemas de hace dos décadas.
“Se trabaja con datos del 2004 o 2005, cuando el gasto en alimentos era mayor. Hoy el peso de las tarifas de servicios es mucho más alto”, señaló.
En ese contexto, remarcó el impacto del costo de vida en la provincia y aseguró que “para no caer en la pobreza se necesitaba una canasta de 1.220.000 pesos”, un ingreso que, según afirmó, está lejos del alcance de la mayoría de los trabajadores locales.