El informe del INDEC enciende las alarmas por la alta tasa de “ocupados demandantes” alcanzando un 20, 3%.
Mientras a nivel nacional el índice de desempleo trepó al 7,5% impulsado por una crisis que golpea fuerte en los grandes centros urbanos, en Catamarca se logró mantener sus indicadores bajo control. Sin embargo, el informe del INDEC enciende las alarmas por la alta tasa de “ocupados demandantes”: dos de cada diez trabajadores catamarqueños buscan activamente otro empleo para poder llegar a fin de mes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al cuarto trimestre de 2025, dejando una foto de contrastes marcados entre la realidad provincial y el complejo escenario nacional.
En la provincia, la desocupación se ubicó en un expectante 3,8%, una cifra que sitúa a la provincia por debajo de la media de la región Noroeste, que fue del 4,2%, y muy lejos del preocupante 7,5% registrado en el promedio de los 31 aglomerados urbanos del país. El dato implica que, de una Población Económicamente Activa (PEA) de 108 mil personas en el Valle Central, unas 104 mil tienen trabajo y solo 4 mil se encuentran desocupadas en términos estrictos.
El cierre de 2025 estuvo marcado por un deterioro sensible del mercado laboral a nivel federal. La tasa de desocupación nacional sufrió un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024, pasando del 6,4% al 7,5%.
Este salto es considerado por los técnicos del organismo como “estadísticamente significativo”, lo que no es un error de medición, sino un reflejo fiel de que hay más gente buscando trabajo y no lo encuentra.
Si bien el número de desocupados parece bajo, la verdadera presión está sobre el mercado de trabajo. Según el informe, la tasa de ocupados demandantes de empleo alcanzó el 20,3%. Lo que significa que hay una masa crítica de trabajadores que, aunque tienen un puesto, están “pateando la calle” en busca de otra ocupación, ya sea para reemplazar la actual o para sumar ingresos.
Esta cifra supera con creces el promedio nacional del 16,5%, lo que deja al desnudo que los sueldos locales o la calidad del empleo no están cumpliendo con las expectativas de la gente.
A esto se le suma la subocupación horaria, que llegó al 11,2%. Y contempla a los catamarqueños que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y que desearían trabajar más.
El panorama nacional
A nivel país, el INDEC estimó que sobre una población urbana de 30 millones de personas, hay 1,1 millones de desocupados. La situación es especialmente crítica en el Gran Buenos Aires, donde el desempleo llega al 8,6%, y en los Partidos del Conurbano bonaerense, donde escala al 9,5%.
En contraste con estos datos, el Gobierno sostiene un relato de recuperación. El presidente Javier Milei afirma que la economía acumula más de 10% de crecimiento en dos años y proyecta una desaceleración drástica de la inflación.
En esa línea, el ministro desregulador Federico Sturzenegger, aseguró que ya se crearon 400 mil puestos de trabajo.
Otro punto que no se puede pasar por alto es la informalidad. A nivel nacional, el empleo “en negro” o sin descuento jubilatorio se mantiene en un altísimo 43%. Esto implica que casi 6 millones de asalariados en el país carecen de cobertura social.