Javier Milei se siente en el mejor momento de su carrera política. Su pelea con Pedro Sánchez, presidente de España, lo catapultó como celebridad global de la derecha. “Soy el máximo exponente de la libertad a nivel mundial”, le dijo el jefe de Estado a TN en una entrevista el último lunes. Está seguro de lo que dice y ratifica su accionar. Tanto que anoche, a cuatro días del conflicto con la Moncloa, llevó a fondo la gresca con el líder español: “Ya lo tengo match point a Pedrito”. Fue la frase que utilizó ayer en su exposición en un foro económico para azuzar otra vez al jefe del Gobierno ibérico
La discusión entre Milei y Pedro Sánchez se mantiene en un plano discursivo. El jefe de Estado argentino encuentra en ese roce una posibilidad para fortalecer a sus seguidores. Evita consecuencias a nivel local y apela a la política exterior para endurecer su discurso. El presidente de España aplica una lógica similar. Los chispazos con Buenos Aires distraen el foco de los asuntos internos de su país y le ofrecen un adversario cómodo para polarizar en la previa a las elecciones del Parlamento Europeo.