Los visitantes al país vecino quedaron varados en la cima del cerro y descendieron recién cuando cesaron los disparos.
Un despliegue contra el narcotráfico en la favela de Vidigal derivó en intensos enfrentamientos armados. El amanecer prometía una postal: la ciudad desplegada desde lo alto, el mar todavía en penumbra, la luz filtrándose entre los morros. Pero en cuestión de minutos, el paisaje cambió de registro. Disparos, gritos y órdenes apuradas. Cerca de 200 turistas quedaron atrapados este lunes en lo alto del Morro Dois Irmãos, en la favela de Vidigal, en medio de un operativo policial contra el narcotráfico.
La intervención, que involucró a fuerzas especiales de la Policía Civil, derivó en intensos tiroteos con presuntos integrantes del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil. Abajo, en la comunidad, la escena era de enfrentamiento abierto. Arriba, en la cima del cerro, el desconcierto.