El reporte oficial de gestión precisó que que 2,2 millones de afiliados del PAMI perdieron el beneficio del 100%. De ellos, 1,6 millones consumían los remedios regularmente.
Cuando la cobertura de su medicación del PAMI cayó del 100% al 50%, Graciela (78) pasó de consumirla regularmente a suspenderla por tramos o comprarla en seis cuotas, hasta que finalmente tuvo que dejar de tomarla. Su caso, que ha sido mencionado en otras oportunidades en este medio como ejemplo del deterioro progresivo de las condiciones de vida de los jubilados, es uno en casi dos millones: a la pregunta sobre cuántos afiliados dejaron de acceder de manera automática a la cobertura plena de medicamentos y pasaron a depender de un subsidio social o de trámites de excepción, el Gobierno respondió ante el Congreso que “se estima que alrededor de 2,2 millones de afiliados se encuentran imposibilitados de acceder al subsidio por razones sociales por no cumplir con la Resolución 2026-428 del organismo”. Según sus cálculos, de esos 2,2 millones, 1,6 millones eran afiliados que usualmente consumían estos remedios.