El accidente ocurrió cuando un tren de la empresa Iryo estaba detenido en la vía y fue embestido por detrás por un AVE de Renfe, provocando la caída de vagones por un terraplén.
España está de duelo por la tragedia ocurrida este miércoles en la provincia de Toledo, donde dos trenes de alta velocidad colisionaron y provocaron decenas muertes y cientos de heridos. Tras el accidente, los sobrevivientes colaboraron con los rescatistas en las tareas de auxilio de las víctimas que continuaban atrapadas en los escombros y pidieron refuerzos. “Es una situación de emergencia absoluta. Hace falta que venga mucha gente. Hay muchos heridos, gente pasándolo muy mal”, consignó Jesús, un pasajero, al diario La Vanguardia.
Según trascendió, el choque se produjo minutos antes de las 9 de la mañana a la altura de Urda, en medio de una zona descampada, a unos 150 kilómetros de Madrid. Las formaciones involucradas pertenecían a la empresa estatal Renfe y el privado Iryo. Como consecuencia del impacto, tres vagones del Iryo y uno del AVE cayeron a un terraplén.