El mandatario busca combatir la proliferación de casas de apuestas y los clubes de fútbol hablaron de “un golpe mortal al fútbol brasileño”.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a cuestionar el crecimiento de las apuestas deportivas online y planteó la necesidad de avanzar contra un negocio que, según sostiene, puede generar graves consecuencias económicas y sociales, especialmente entre los sectores más vulnerables.
La preocupación del mandatario está centrada particularmente en las aplicaciones de apuestas utilizadas desde teléfonos celulares, cuyo crecimiento en los últimos años fue exponencial. Desde el oficialismo sostienen que el objetivo es combatir el juego compulsivo y la adicción a las apuestas, además de reducir el impacto que estas prácticas pueden tener sobre las economías familiares.