El operativo de rescate que permitió asistir a 211 turistas varados en la zona del Balcón del Pissis, en Fiambalá, terminó con las personas fuera de peligro, pero dejó abierta una discusión sobre las condiciones en las que se realizan las travesías de alta montaña, los controles existentes y las responsabilidades de los distintos actores involucrados.
La emergencia comenzó el martes pasado, cuando un fuerte temporal de nieve y viento blanco dejó aisladas a más de 30 camionetas que habían ingresado a la zona cordillerana. El cambio repentino de las condiciones meteorológicas complicó el regreso de los contingentes y obligó a desplegar un operativo del que participaron organismos provinciales, municipales, fuerzas de seguridad, personal sanitario, baqueanos y la empresa Zijin-Liex.